SAN JUAN DE PASTO
La ciudad de San Juan de Pasto fue fundada en el año de 1537 por Lorenzo de Aldana siguiendo una ordenanza de Sebastián de Belalcazar, cuando se denominaba Villaviciosa de la Concepción. Localizada al pie del majestuoso Volcán Galeras y en el Valle de Atriz, la capital de Nariño muestra un contraste arquitectónico sinigual. Su contorno urbano lo conforman edificaciones de la época Republicana y casas modernas que se confunden con los gigantescos templos coloniales.
El turista que quiera tener otras experiencias puede visitar los museos que exhiben el testimonio de la riqueza cultural e histórica que dejaron los antepasados pertenecientes al Arte Precolombino, Colonial y Contemporáneo. En la Casona de Taminango, Maridiaz, María Goretti, Banco Popular, Banco de la República y Juan Lorenzo Lucero se podrán apreciar piezas que se conservan gracias a los cuidados de las gentes de Nariño.
Alrededor de Pasto permanecen cerca de 20 pequeñas poblaciones pintorescas: Catambuco, Tescual, Mapachico, Jongovito, El Encano, Canchala, Genoy son algunas localidades testigos mudos del progreso de Pasto. Los talleres artesanales y microempresariales son pequeños centros de producción en donde las familias trabajan para ganarse el diario sustento.
Articulos bañados con barniz, tejidos, cerámicas y productos en cuero son expresiones tradicionales muy apetecidas en los mercados internacionales por sus excelentes acabados.
El folclor también identifica a las gentes de Pasto. Cada año, del 4 al 6 de Enero el Carnaval de Negros y Blancos es motivo de jolgorio y alegría para propios y extraños que se divierten en medio de un sano ambiente y un alto sentido de civismo. Alrededor de los "negritos" y "blanquitos" todos bailan y disfrutan en uno de los festejos más tradicionales y populares de Colombia.
Pasto "la sorpresa linda y amable de Colombia", rodeada de bellos paisajes y hermosos templos, de calles angostas y gentes espontáneas y generosas es siempre digna de visitarse.

La Cocha
Fuente: Varios
La Laguna de La Cocha o Lago Guamúez tiene una extensión total de 5.989 hectáreas ( es el 2do. lago más grande en Suramérica ubicado en la parte andina.). Con 90 metros de profundidad y una temperatura promedio de 9 grados.
Para el alojamiento de los visitantes operan dos confortables hoteles que prestan todos los servicios adicionales.
El sector conocido como "El Puerto", en el Corregimiento de El Encano, es donde se venden algunas artesanías y se pueden saborear la trucha arco iris en los restaurantes, acompañada de los deliciosos hervidos y canelazos.

SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL ROSARIO DE LAS LAJAS
La Imagen
La celestial Señora de Las Lajas, viste a la nazarena: túnica roja sembrada de rosas y motivos caprichosos, ligeramente ceñida a la cintura y manto azul oscuro regado de estrellas.
La cabellera abundante como las madonas de Murillo. Calza zapatillas oscuras que posan sobre la luna clara. Y el Niño: delicado y primoroso, aureolada su cabecita con rubios rizos, sonriente y su túnica rojo pálido, esta ricamente decorada.
La pintura consta de cuatro figuras. Nuestra Señora del Rosario con el Niño, San Francisco a quien el Niño entrega el símbolo del amor y la penitencia y Santo Domingo a quien la Virgen da el rosario. De corte alargado, mide poco más o menos 2 X 1.40 cm . La figura de la Virgen tiene 1.20 cm . y cada uno de los Santos 1m.
El Santuario

A siete kilómetros de Ipiales, en el silencio del campo y en las escarpadas laderas del rio Guitara o Pastaran, está el Santuario de Las Lajas. Allá no se oye más que la cadencia del viento entre las ramas, los trinos de las aves, el cantar de la cascada y la oración del rio.
El rio que a 45 m de la imagen, pasa sumiso al pie de su Reina, ornando el Santuario con una guirnalda de flores, o mejor dicho, con un rosario de rosas blancas.
La construcción se puede decir que inicia la mañana del 15 de septiembre de 1754, luego de celebrar la misa. A medida del correr del tiempo y las necesidades, se fue cambiando al compas de grandes ideales. Hasta el primero de enero de 1916 que se bendijo la primera piedra del actual santuario, estilo gótico y en piedra tallada.
Hablar del Santuario es hablar de fe y amor, de amor y acción hecha poema de ternura a la Reina de los cielos.
Quizás alguien sonría al pensar en las construcciones actuales; pero, le invitamos a situarse en estos parajes en aquellos tiempos. Tan lejos de toda actividad y facilidades modernas, ha de considerar: como un pueblo humilde sin gracias, sin ascensores, sin rieles, sin bobinas de cables de acero, sin electricidad, eleva con tesonera fe, este magnífico Santuario en las abruptas pendientes de los Andes y ante el abismo del torrentoso rio Guitara.
La Conferencia Episcopal reunida en Bogotá en 1927 lo declara oficialmente: Santuario Nacional y el 16 de septiembre de 1954 a iniciativa de Monseñor Emilio Botero se obtuvo de Roma, el titulo de Basílica Menor.